Daniel Ortega, en la lista estadounidense de "los más buscados" La embajada en Managua envía a Washington tres demoledores informes sobre el presidente nicaragüense, el sandinismo y el expresidente Alemán JUAN JESÚS AZNÁREZ - Madrid - 01/04/2011
Nicaragua no es una democracia pues los poderes del Estado están controlados por dos personas, el presidente, Daniel Ortega, y el opositor Arnoldo Alemán, expresidente, que no cumplen cárcel porque en el país centroamericano no hay justicia independiente,según un cable de la embajada de Estados Unidos en Managua . Una serie diplomática titulada Nicaragua’s most wanted (Los más buscados de Nicaragua), en alusión a la lista del FBI con los nombres de los criminales más buscados, enumera los supuestos asesinatos, robo de caudales públicos, extorsiones, amenazas y abuso de poder atribuidos a Ortega, Alemán y al gubernamental Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que en 1979 derrocó al dictador Anastasio Somoza.
Daniel Ortega, de 66 años, gobierna Nicaragua desde 2007. Anteriormente, lo hizo en los periodos 1985-90 y 1996-2001. Alemán, de 65 años, empresario, fue presidente entre 1997 y 2002. Un año después fue condenado a 20 años de cárcel por masivo robo de dinero público. La Corte Suprema dictó en 2009 el sobreseimiento de los cargos de corrupción, con lo que ha regresado a la política. Ha presentado su candidatura en las presidenciales del próximo noviembre. El Estado de Derecho de Nicaragua depende de Ortega y Alemán, caudillos del FSLN y del conservador Partido Liberal Constitucionalista (PLC), que en 1999 suscribieron un pacto por el que se repartieron el control de las instituciones nacionales.
Los cables enviados al Departamento de Estado por Paul Trivelli, embajador entre 2005 y 2008, son demoledores al dibujar un país de perfil mafioso. Se citan como fuente de las graves acusaciones contra los dos políticos las informaciones publicadas en los medios de comunicación y documentación de la propia embajada. Fueron redactados poco antes de las elecciones generales de 2007, ganadas por el sandinismo. El despacho referido a “los crímenes de Daniel Ortega y su familia” comienza con “el asesinato de Jean Paul Genie por guardaespaldas de Humberto Ortega”, en octubre de 1980, cuando el adolescente de 16 años trataba de adelantar en una carretera nacional al convoy oficial de Ortega, entonces ministro de Defensa. “El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) utilizó su control del poder judicial para ocultar el crimen. Nadie pagó por su muerte”.
Los hermanos Ortega habrían participado en el grupo que ordenó “la detención y tortura de miles de personas en cárceles y centros de internamiento”, hechos que ocurrieron en el contexto de la guerra de principios de los ochenta entre el sandinismo y los “contras”, financiados por EE UU. Siempre en ese entorno bélico, los dos jefes sandinistas “ordenaron numerosos asesinatos y desapariciones, incluyendo el asesinato de cientos de indígenas miskitos en sus asentamientos de la costa atlántica y la detención de miles en campos de concentración en 1981 y 1982″. Grupos de miskitos, apoyados por el Gobierno norteamericano, lucharon contra el FSLN en ese bienio para apoderarse de una franja del territorio nicaragüense en la que establecer un gobierno provisional opuesto al sandinismo y reconocido por Washington.
Cuando el cable alude a “la violación de su hijastra”, Zoiloamérica Narváez, el embajador precisa que Ortega se escudó en su inmunidad como diputado y en el sometimiento de los tribunales a su dictado para lograr que las acusaciones nunca fueran juzgadas. Ortega saboteó los esfuerzos del Gobierno, presidido entonces por el conservador Enrique Bolaños (2002-200), por judicializar el caso y usó a Rosario Murillo, madre de Zoiloamérica y esposa de Daniel Ortega, en una campaña de relaciones públicas destinada a enterrar las alegaciones de la acusación, señala el cable.
“Estas actitudes misóginas, y la tolerancia con la violencia doméstica y sexual, son comunes en el FSLN”, dice el embajador. Cuando los diputados sandinistas votaron a favor de rebajar las penas establecidas para la violación de menores, el legislador Nathan Sevilla justificó el voto diciendo que tener relaciones sexuales con menores era “normal” en las zonas rurales de Nicaragua, por lo que no debía considerarse un delito grave.
Chantaje a un boxeador
Cuando el boxeador Ricardo Mayorga, excampeón del mundo del peso welter, supuestamente violó a una joven en un hotel de Managua, en septiembre de 2004, “Ortega y el FSLN percibieron que era la gran oportunidad para chantajearle. Acordaron con Mayorga, según los cables, protegerle en los tribunales a cambio de que entregara al partido una gran parte de sus ingresos de giras internacionales y actuara en público como propagandista de Daniel Ortega, a quien dedicó varios combates, concretamente el desarrollado en Chicago, en agosto de 2005. Apenas tres meses después de la denunciada violación, un juez sandinista absolvió al púgil.
“Daniel Ortega, un ladrón como Alemán”, dice uno de los apartados del informe, que acusa al presidente nicaragüense de haberse enriquecido ilegalmente antes de ser derrotado en las elecciones de 1990 por Violeta Chamorro. “Ortega supervisó el robo de miles de millones de dólares en tierras y propiedades estatales que fueron a parar a manos de su familia, Humberto Ortega y otros prominentes sandinistas”, señala el despacho que abre la serie. “Después de la victoria sandinista de 1979 (sobre la dictadura de Anastasio Somoza) Daniel inmediatamente confiscó la residencia el diputado Jaime Morales y, además, robó las casas y propiedades que rodeaban la residencia de Morales y (Ortega) se construyó su propio complejo: una manzana entera en el centro de Managua”.
El informe enviado a Washington recoge el asesinato del periodista de radio William Hurtado y señala a Ortega y colaboradores suyos como “sospechosos de ordenarlo”. También imputan al gobernante lazos con el capo narcotraficante colombiano Pablo Escobar, abatido por la policía en diciembre de 1993. El primer informe de la serie “Los más buscados” concluye relacionando al presidente nicaragüense con el terrorismo. “Muchos de los terroristas de los años ochenta todavía viven en Nicaragua”, escribe el embajador.
El Pais
Denuncia en CIDH: “obsesión” de Ortega con reelección polariza a Nicaragua
La “obsesión” del presidente Daniel Ortega con ser reelegido en Nicaragua ha sumido a ese país en una grave polarización e incertidumbre de cara a las elecciones de noviembre, denunciaron este viernes organizaciones ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
“Su empeño obsesivo en la reelección ha polarizado a la sociedad y originado un clima de incertidumbre”, afirmó la directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), Vilma Núñez, durante una audiencia sobre el estado de los derechos políticos en Nicaragua.
La candidatura de Ortega a la reelección “es inconstitucional y constitutiva de un delito (…) de nuestro Código Penal”, afirmó Núñez.
El Poder Judicial autorizó en un polémico fallo en octubre pasado la candidatura de Ortega, al determinar que el artículo constitucional que prohíbe la reelección continua no es aplicable a él.
Nicaragua evidencia una “fragilidad constitucional”, que se manifiesta en el vencimiento de los cargos de las autoridades del Consejo Supremo Electoral sin que hayan sido reemplazadas y el carácter “restrictivo” de la ley electoral, afirmó el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL).
El gobierno nicaragüense pone obstáculos a la observación de las elecciones de noviembre y utiliza la entrega de documentos de identidad como herramienta política, ya que los entrega a sus seguidores pero dificulta su obtención a otros, afirmó Mauro Ampie, abogado de CENIDH.
El representante alterno de Nicaragua en la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Alvarado, que representó a su país en la audiencia, afirmó que las organizaciones presentaron una “visión sesgada” y se comportaron como un “partido político”.
El magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Francisco Rosales, reafirmó la legalidad de la decisión que permite a Ortega, quien asumió el poder en enero de 2007, aspirar a un segundo gobierno de cinco años, y minimizó los choques entre seguidores y opositores del mandatario.
Erick Sota, de la Organización Mundial contra la Tortura, pidió a la CIDH realizar una visita a Nicaragua y que exija a este país que garantice los derechos electorales y de expresión y que tome medidas para impedir que los defensores de derechos humanos sean agredidos.
El comisionado de la CIDH Felipe González destacó la preocupación del ente de la OEA por denuncias de hostigamiento contra activistas y reiteró el deseo de la comisión de ir a Nicaragua, aunque un viaje así debe ser autorizado por el gobierno de Managua.
Daniel Ortega Saavedra:
Pesa sobre él una acusación (que casualmente duerme el sueño de los justos en algún escritorio de los juzgados de Managua) y condena moral y sanción ética, amén de la objeción de conciencia y sanción pública por la violación que hizo a su hijastra Zoilamérica Narváez, hija de su actual mujer Rosario Murillo (quien se hizo de la ¨vista gorda¨ sobre el asunto). Nicaragua es el único país del mundo que se da el ¨lujo¨ de tener como su actual Presidente a un violador.Violentó la Constitución Política de Nicaragua haciendo que los magistrados (delincuentes también) de la Corte Suprema de Justicia le dieran el aval político necesario para correr como candidato en un siguiente período presidencial, a través de la ¨interpretación¨ de la Constitución y tras una resolución a todas luces violatoria de la Constitución misma que claramente indica en dos artículos que él NO puede ser candidato presidencial.Sus relaciones con personajes mundiales ligados al terrorismo y el tráfico de drogas (Gadafi, Castro, Chávez, Marulanda y Escobar) le han hecho merecedor del repudio internacional. Es el responsable de la famosa ¨piñata¨ sandinista que otorgó propiedades expropiadas para regalarlas a sus allegados políticos.Es ¨vox populi¨ que personajes de la talla del ex-candidato presidencial Herty Lewites, el famoso boxeador nicaragüenseAlexis Argüello y el periodista Carlos Guadamúz se presume fueron asesinados por oponerse fuertemente a Ortega.
Al igual que sucedió durante el gobierno de Arnoldo Alemán, Daniel Ortega hace gala y lujo de funcionarios corruptos y licenciosos que se permiten todo tipo de extravagancias y libertades en sus puestos tal y como ha sido destapado a la luz pública muy recientemente con casos de manejos inapropiados de fondos públicos en el Ministerio de Hacienda y en la Dirección General de Aduanas.Actualmente y bajo acusaciones de enriquecimiento ilícito Daniel Ortega se ha negado a rendir cuentas públicas sobre los millones de dólares que la cooperación venezolana está enviando a Nicaragua.
Se presume que todos estos millones están siendo invertidos por la familia presidencial en empresas fantasmas e inversiones camufladas.
Arnoldo Alemán Lacayo
:Ex-Presidente de Nicaragua y ex-presidiario. Su período presidencial estuvo plagado de presunciones criminales y de corrupción personal y de sus allegados políticos y partidistas, familiares cercanos y funcionarios públicos totalmente corruptos.
Fue responsable del saqueo de millones de dólares que ingresaron al país como donaciones posteriores al paso del huracán ¨Mitch¨ que asoló Nicaragua en noviembre de 1998, dinero que ¨lavó¨ a cuentas bancarias en Panamá, Estados Unidos, Suiza, Islas Caimán y Bahamas. Se le recuerda por el enriquecimiento desmesurado que vivieron sus familiares y más cercanos allegados, así como también el ¨derroche y el lujo¨ con el que solía malgastar fondos del erario público del segundo país más pobre de América Latina. Solía viajar con comitivas presidenciales enormes (que incluían a toda su familia) y derrochar en lujo y confort.
Alguna vez se hospedó en hoteles exclusivamente lujosos, extravagantes y de los más caros del mundo tales como el Ritz de París y el Burj Al Arab de Dubai (todos pagados con recursos públicos).
Todavía tiene cuentas pendientes con la justicia por acusaciones de tráfico de drogas, tráfico de influencias y lavado de caudales públicos. Arnoldo Alemán favoreció la corrupción pública y se enriqueció a una velocidad y con una ¨sed¨ tan desmedidas que superó en cuestión de tiempo a sus antecesores los Somoza.
Por una ¨vendeta¨ política fue juzgado y condenado a 20 años de prisión acusado de fraude y malversación de fondos públicos. De esta condena estuvo guardando presidio por algunos meses pero fue liberado posteriormente al hacer méritos suficientes para su liberación cuando accedió a un pacto político con Daniel Ortega.Actualmente es el político nicaragüense más repudiado en el país.







